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Apego desorganizado: Consecuencias y tratamientos

Apego desorganizado

El apego desorganizado es un tipo de trastorno en jovenes cuyos padres son agresivos física y/o emocionalmente y que tienen con ellos hábitos impredecibles. En Patricia Garzón deseamos revelarte algunas de sus secuelas en jovenes y mayores para que, si es tu caso, consigas asistir a terapia cuánto antes.

¿Qué es el apego desorganizado? Causas y características

Según Bowlby y su teoría del apego hay diversos tipos, solo uno es seguro, los otros son trastornos del vínculo, con secuelas que requieren terapia. Algunos de ellos son, aparte del desorganizado, el apego evitativo o apego evasivo y el apego ambivalente o apego ansioso.

Pero ¿qué es el apego? Es el vínculo emocional que establece el pequeño con su cuidador o cuidadores, de esta relación es dependiente su supervivencia.

En la situacion del apego desorganizado, el progenitor exhibe reacciones agresivas con el pequeño de una manera intermitente e impredecible. Este, que jamás encuentra la relación entre su accionar y el castigo, no sabe cómo actuar para evadir la crueldad y sigue en un estado de alerta recurrente popular como “miedo sin solución”.

Ya que el infante no puede evadir seguir estando cerca del adulto para subsistir, obviará su mal hasta el punto de disociarse de la verdad y tolerar la circunstancia que vive. Adoptará una actitud de completa sumisión y resignación que conllevará a la desidia y después va a poder desembocar en una depresión por la furia y la íra contenidas.

Algunas de las caracteristicas que muestran los jovenes con apego desorganizado son:

Hipervigilancia

El apego desorganizado hace aparición en contextos de agresividad en los que o bien pertence a los mayores ejerce castigo sobre el pequeño, o bien, el pequeño está en un marco que siente como arriesgado y los mayores a su alrededor no le ofrecen custodia. Se dan a la vez, uno de los progenitores la ejerce y el otro no trabaja como defensa.

La hipervigilancia es por consiguiente, una respuesta natural del pequeño a un ámbito impredecible y arriesgado. Estará alerta intentando de capturar todos los indicadores de una futura acometida.

Con el paso de los años y gracias a la acumulación de traumas y la intimidación sistemática, esta hipervigilancia se regresa crónica continuando siendo en la etapa adulta, aun ya fuera del riesgo.

Jovenes tristes y tímidos

El concepto de la desidia se define como la indiferencia a algún estímulo y la carencia de razón. Que la desidia sea uno de los indicios más propios de los jovenes con apego desorganizado es por consiguiente comprensible, ya que de su supervivencia es dependiente la desconexión de algún estimulo.

Esto desembocará en jovenes tímidos y retraídos que evitarán tener la atención de sus padres y de los otros por miedo a ser reprendidos. Además, como no había sido educados bajo unas relaciones de causa y consecuencia, el planeta les va a ser caótico e inseguro y se sentirán incapaces de accionar como corresponde. Carecen de un modelo relacional.

Es habitual que los jovenes con apego desorganizado muestren una baja autovaloración ya que sus padres siempre le hicieron sentir que todo lo que hacía era insuficiente o merecía un castigo.

Los jovenes con apego desorganizado tienen brotes de furia consecuencia de reprimir de forma continuada su miedo.

Los castigos sistemáticos son interiorizados muy intensamente por venir de figuras cercanas, y esto les dificultará regular sus propias emociones y acudiendo en oportunidades a la crueldad con otros o consigo mismos. Estas autolesiones tienen como propósito, aunque inconsciente, de menguar el mal psicológico.

Formas de proceder discordantes y espacio personal

En oportunidades tienen movimientos que parecen incompletos o resultan repetitivos, como el movimiento de una mano o una pierna. En presencia de su atacante además, se detallan más torpes, entre otras cosas, tendiendo a tropezar.

Secuelas del apego desorganizado en adultos

Del mismo modo que en el resto de trastornos del apego, las secuelas y traumas derivados del apego desorganizado que hemos citado se mantienen en la edad avanzada. Otras tienen la posibilidad de mostrarse con el paso de los años, como la depresión, el estrés postraumático y diversos tipos de ansiedad.

Una de las consecuencias que más inconvenientes causa son las faltas de respeto, que tienen la posibilidad de llegar a desembocar en crueldad. Comunmente, los jovenes con apego desorganizado se convierten en maltratadores física o emocionalmente.

Apego desorganizado en la adolescencia

El pequeño que solo aprendió reacciones coercitivas cuando crece comprenderá el autoritarismo como una manera natural de tener relaciones, desembocando en personalidades narcisistas, antisociales y/o sádicas.

Hipervigilancia y tácticas agresivas en la pareja

El adulto que sufrió apego desorganizado cuando llega a la edad avanzada y empieza una relación íntima activa su sistema de defensa, ya que anticipará que será agredido. Esto le puede conducir a atacar a su pareja o a romper relaciones de manera espontánea sin fundamento aparente.

Con el propósito de no sentirse vulnerable y desprotegido, su exclusivo modo de cohesionarse va a ser tomar todo el control de la relación llegando inclusive a adoptar tácticas agresivas, de esta forma se va a sentir fuera de riesgo.

Sumisión

En oportunidades puede darse el efecto opuesto, que con el objetivo de evadir los castigos y agresiones que ya sufrieron en la niñez se conviertan en mayores que huyen de conflictos llegando a aceptar imposiciones y órdenes y por último viviendo una vida que no decidieron.

Régimen del apego desorganizado

Si presentas asaltos de furia o íra, si comunmente usas la intimidación o tácticas coercitivas en tus relaciones personales, busca ayuda profesional. ¡Te mereces ser feliz!